IMPACTO DEL USO DE INTERNET EN NUESTRA SALUD
- Valentina Meneses

- Nov 18, 2019
- 3 min read
Updated: Dec 22, 2019
¿Googleas tus síntomas y medicamentos? ¿Es malo?
Una guía al paciente empoderado
Que lance la primera piedra quien no ha googleado ese molesto dolor de espalda y sus posibles alternativas para aliviarlo, las posibles razones detrás de sentirse mareado en las mañanas cuando se levanta, o si puede beber alcohol con X medicamento. Así es, cada vez el uso de internet para solucionar nuestras dudas y problemas se hace más común entre nosotros y no solo para sacar ideas de recetas para la comida, sino también para tomar decisiones y acciones en salud. Diferentes fuentes mencionan que, más de 50% de la información buscada en Internet relacionada con la salud es sobre dolencias o enfermedades, por encima de hábitos saludables o medicamentos. Alrededor de 80% de los pacientes consultan en Internet antes de acudir al médico.

Esta actitud ha ido transformando a los “pacientes” (usuarios) en seres activos que quieren participar de forma consciente en la toma de decisiones en salud y, por tanto, muestren un mayor compromiso en la continuación de sus cuidados o procesos de cambios de hábitos, lo que exige un cambio en la forma en que los profesionales se comunican con ellos, en pro de generar una relación cooperativa de cuidado de la salud.
Así mismo esta actitud proactiva sobre la salud conlleva riesgos. La calidad de la información que se encuentra online proviene de diversas fuentes: desde ser escrita por profesionales en salud, revisada por sus pares, a blogs personales de opinión, donde encuentras anécdotas particulares de pacientes. Sumado a esto los usuarios que buscan esta información online pueden o no contar con las habilidades necesarias para discriminar esta información o evaluarla de acuerdo a su situación de salud personal. Lo que puede generar en los usuarios desinformación y angustia; y aumenta su tendencia tanto al autodiagnóstico como al autotratamiento de sus síntomas.
¿Pero entonces sigo googleando mis síntomas? Y la respuesta es SÍ, pero aquí te presentamos algunas actitudes que DEBES tener en cuenta a la hora de buscar información de salud en internet.
1. Verifica tus fuentes:
A la hora de buscar aprende a discriminar qué fuentes son oficiales, generadas por algún profesional en salud. Existen webs públicas con excelente información tanto sobre enfermedades como medicamentos disponibles online como: las webs de farmacéuticas, Medline plus, MD Anderson, La web de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Úsalas para dar una compresión general de lo que te está sucediendo, para orientarte en la búsqueda del profesional idóneo que puede resolver tus dudas. Si vas a consultar blogs de opinión recuerda que la experiencia de otra persona no es igual a tu propia experiencia por lo que puede haber detalles de su caso que no tengan relación con el tuyo y por ende las soluciones que esa persona hay utilizado no sean aplicables para ti.
2. Evita el autodiagnóstico y el autotratamiento:
Por más tentador que sea recuerda que quien diagnostica y trata una condición de salud estudio al menos durante 5 años ciencias básicas y específicas para poder atender a tus necesidades. Una búsqueda de Google si bien te hará sentir con más poder sobre tu condición de salud no te hace un experto en el tema ni en todas sus posibles alternativas de tratamiento. El profesional de salud entrena y estudia para poder dar un cuidado personalizado a cada paciente, reconociendo las diferencias en cada caso cosa que las webs de salud aunque sean escritas por profesionales no pueden prever por tratarse de información general y no particular a cada caso.
3. Acude a un profesional:
Relacionado al punto anterior si experimentas alguna necesidad en salud, que te impide continuar con tu vida como te es habitual. Un profesional capacitado es quien puede ayudarte a recuperar o mejorar tu estado de salud inicial.
4. Comparte los resultados de tu búsqueda a la hora de consultar
Aquí es donde el buen internet se convierte en nuestro aliado, habla con tu médico, tu psicólogo, tu nutricionista o tu enfermera sobre los resultados de tu búsqueda, cuéntale lo que encontraste, que de eso te dejó dudas, si alguna de las intervenciones que leíste es buena para ti, etc. Al colocar esta información sobre la mesa das tanto a tu tratante como a ti la oportunidad de discutir la información, resolver dudas y explorar más alternativas a la hora de tomar una decisión en salud.
La era de ser pacientes está quedando atrás, somos usuarios de nuestros sistemas de salud. Y como usuarios tenemos no solo derechos si no también responsabilidades. Solo en la medida que nos empoderamos de nuestro estado de salud y bienestar es que podremos sacarle el mayor provecho.

Y tú ¿Qué haces con la información que encuentras en internet? Dinos en los comentarios!
BIBLIOGRAFIA




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