EL AUTOCUIDADO
- Valentina Meneses

- Nov 17, 2019
- 4 min read
Updated: Feb 7, 2021
El año 2011 durante mi práctica profesional de enfermería, que realicé en el consultorio ambulatorio del hospital psiquiátrico Dr. Horwitz, tuve la oportunidad de realizar intervenciones con pacientes que ya habían sido hospitalizados en el mismo hospital y que ahora debían continuar en controles ambulatorios.
En esta dinámica me encontré frente al siguiente caso. Una mujer de mediana edad (40 a 50 años) que había intentado suicidarse, luego de su periodo de hospitalización al comenzar sus controles en el servicio ambulatorio se convirtió en mi paciente. Como su enfermera luego de la primera entrevista intentamos determinar cuál era su necesidad más urgente para que pudiéramos resolverla desde la enfermería. Así fue que ella expresó el deseo de “no querer atentar contra sí misma nunca más y que para eso ella debía aprender a cuidar de sí misma, quería aprender a comer, aprender a dormir, aprender a amarse” fueron sus textuales palabras.
Este caso marcó profundamente mi camino profesional, ya que me enfrento’ a las consecuencias de lo que una falta extrema de autocuidado puede generar en una persona. Pero ¿qué es el auto cuidado? Según Dorothea Orem (1996) el autocuidado es una función humana que realiza cada individuo para mantener su vida y estado de salud.
Para poder cuidar de uno mismo, estas acciones las debe hacer de forma consciente y racional ya que requiere que seamos capaces de evaluar en forma objetiva nuestro estado de salud actual y así determinar las acciones que seguiremos para mejorar dicho estado. Luego de determinar las acciones de autocuidado necesarias, uno debe tomar la decisión voluntaria de realizarlas y adquirir el compromiso de continuarlas en el tiempo. Estas acciones las realizamos para satisfacer nuestras las necesidades tanto físicas como psicológicas, con el fin de expresar nuestro máximo potencial. Y podemos realizarlas por y para nosotros mismos como por otros que carezcan de las habilidades necesarias para desarrollarlas, como los niños pequeños o una persona que sufre alguna enfermedad que le limita.
¿Cual es el rol de la enfermería en el autocuidado? pues bien, digamos que quieres escalar una posición en tu trabajo; y, para lograrlo, te das cuenta que necesitas mejorar tu nivel de inglés. Entonces decides tomar clases en un instituto para así adquirir la habilidad que te falta y estar mejor capacitado a la hora de postular al cargo más alto al que aspiras. A la hora de hablar de salud es exactamente lo mismo, en algún momento sentimos una necesidad en salud: queremos bajar de peso, mejorar nuestro patrón de sueño para tener más energía o se nos diagnostica una enfermedad, por lo que decidimos que necesitamos tomar acciones para mejorar esta dolencia y volver a estar en óptimas condiciones. Es ahí cuando acudiremos a los distintos profesionales de salud para que nos ayuden a dirigirnos hacia las acciones correctas que serán útiles para nuestro objetivo. A través de la enfermería se le da al usuario las herramientas para reconocer su estado de salud actual, métodos para mejorarlo y para mantener esa mejora en el tiempo.
Al mejorar nuestras prácticas de autocuidado, las cuales son tan diversas como nuestras necesidades, estaremos mejorando nuestra calidad de vida. Un autocuidado eficiente no solo nos mantendrá con una sensación de bienestar, si no que nos ayudará a prevenir enfermedades y a recuperarnos de las enfermedades que puedan estar afectandonos o a mantener sus síntomas controlados. Esto contribuye no solo a una mejora en nosotros mismos si no también en nuestro entorno social, ya que una población sana libera presión del sistema de salud, permitiéndole usar mejor sus recursos. Así lo reconoce la OMS en su manifiesto de 1982 y en sus trabajos posteriores dedicados a entregar directrices sobre el autocuidado en la salud.
Nuestra sociedad está viviendo una época de despertar hacia la importancia de mantener una buena salud como fuente no sólo de bienestar general si no de mejora en la productividad económica, fuente de realización personal y ejemplo para mejorar el pasar de futuras generaciones. Cada vez existen más y mejores recursos para lograr estos objetivos, una simple búsqueda en Google o un paseo por alguna de tus redes sociales favoritas, te pone en contacto con gente que decide compartir las acciones de autocuidado de moda, o las que en ellos han dado resultado, pero sin la guía de un profesional no podrás sacar el mayor provecho a esa u otras intervenciones, además de estar expuesto a encontrar personas que dan consejos sin la adecuada instrucción que los sustenten, por lo que necesitamos las guías correctas para reconocer y utilizar estos recursos de forma acertada y así explotar al máximo nuestro potencial interno.
Queremos acompañarte en el desarrollo y mejora de estas habilidades a través de las interacciones que podamos realizar en este blog, poniendo nuestras capacidades profesionales a tu servicio. Siéntete libre de comentar nuestras publicaciones para ahondar en los temas que te parezcan relevantes y así mejorar tu propia salud.
Bibliografia
1. La teoría Déficit de autocuidado: Dorothea Elizabeth Orem Gac Méd Espirit vol.19 no.3 Sancti Spíritus set.-dic. 2017 http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1608-89212017000300009




Comments